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La producción musical bajo GNU/Linux es un mundo relativamente “nuevo”. Aún estando en pañales, es aconsejable echarle un tiento en caso de que estés acostumbrado a trabajar bajo GNU/Linux, ya que hay herramientas de sobra que pueden hacer que no quieras tener un “dual-boot” para grabar tu música.Empecemos por el principio, amigos míos. Es muy bonito hablar de latencias, plugins y efectos, pero lo primero es saber qué podemos hacer. A grosso modo, deberíamos de saber que sí, sí se puede grabar música bajo Linux, también que no, no tiene porqué ser más difícil que en otros sistemas y que puede, puede que tengamos menos herramientas. Aún así: sí, sí son suficientes.


Ahora vamos con los problemas (“todo está en tu mente…”): muchos linuxeros somos escapistas por naturaleza. Es un tema del que hemos debatido en los foros de Linux de Hispasonic. Ante la variedad de programas y, sobretodo, de distros disponibles, tendemos a la dispersión, a pasar tiempo probando distros sin preocuparnos de trabajar con ellas. Cualquiera que conozca un mínimo este mundo os va a recomendar que escojáis la que más os llame (yo recomiendo según entorno gráfico y sistema base) y os pongáis a trabajar con ellas.

Al final de esta entrada os hablaré de 5 distros con las que he pasado estos últimos 2 años. Son las que han resistido al paso del tiempo, quedando ya lejos los tiempos de Musix o Studio64 (que prometía pasar a llamarse OpenDAW y de la que ya nadie sabe nada), que ya han quedado obsoletas. No os creáis que van a ser soluciones milagrosas, ya que lo único que facilitan son una buena elección de software por defecto y cierta configuración (más o menos trivial según el caso) para que vuestro sistema esté preparado para trabajar con audio a baja latencia.

Y aquí deberíamos de pararnos un momento. AvLinux ha sacado su última versión, la 6, y ahí ha quedado. Según Glen MacArthur, su mantenedor, la gente de Debian está haciéndolo bien con los repositorios multimedia y la razón de la existencia de una distro específica basada en Debian es ya efímera. Quizás este sea un sector muy pequeño como para sacar más distros, quizás no todas las que subsisten hoy en día seguirán en unos años…

Podemos seguir haciendo cábalas o ponernos a trabajar. Las distros especializadas están muy bien, pero si no entendemos lo que hacen todas tienen posibilidades de darnos errores. Están muy bien para aprender, pero en el momento en el que las entendáis comprenderéis que no hay diferencias abismales entre ellas (de hecho, la mayoría de las que sobreviven están basadas en Ubuntu y usan los repositorios de KXStudio). Por esto mismo, mi próxima entrada tratará de cómo preparar un Ubuntu 12.10 para trabajar con Audio, y así no tener que llenar nuestro equipo de software que no vamos a utilizar.

Finalmente, no dudéis en usar la distro que más os guste, con vuestro entorno gráfico favorito, ya que esta es la más bonita cualidad de nuestros sistemas Linux. Que la mayor parte de estas distros sean Ubuntu’s no quiere decir que Rui, desarrollador de Qtractor y QjackCTL no use un OpenSUSE.😉

Grabar música en Linux

En ambientes profesionales, es indiscutible el éxito de los sistemas propietarios, con un gran soporte hardware de todas las calidades y precios y una gama monstruosa de software, tanto comercial como gratuito.

Al igual que en otros terrenos, Linux no tiene “killer apps” propias, pero creedme si os digo que hay material de sobra para trabajar nuestras demos e incluso conseguir resultados profesionales. Como en la mayoría de los casos, el resultado final está en manos del artista, y es este el que tendrá que aprovechar las herramientas disponibles para sacarles todo el jugo.

Tened en cuenta que tendréis que pasar mucho tiempo estudiando, y creedme de nuevo si os digo que quién os asegure que aprendió Logic o Cubase en un día miente. El servidor de audio JACK va a pediros que entendáis qué está pasando en el equipo, no os lo voy a negar, así como tendréis que adaptaros a un “work-flow” único y en ocasiones áspero, pero que ofrece muy buenos momentos y ciertas ventajas.

Configurar el equipo

Un punto crítico es la configuración del servidor de audio JACK. Mucho recién llegado abandona en este punto, pero es perfectamente salvable si nos paramos a leer y entender detenidamente, y más si no dudamos en preguntar lo que haga falta (en Hispasonic, Pablo_F y compañía siempre tienen respuesta). Una vez entendido lo que estamos haciendo podremos mezclar una o dos decenas de pistas simultáneas en un equipo relativamente modesto, y con un Ubuntu “recién” instalado.

Esto no quita que, a mejor hardware, más posibilidades. En concreto, no está de más recordar a fabricantes molestos hacia Linux, como pueden ser VIA (muy habituales en adaptadores firewire) o evitar el uso de “juguetes” domésticos como la marca SoundBlaster (aunque yo hago funcionar mis X-Fi, tanto PCI como USB, sin mayor problema). En la página de Ardour se nos recomiendan varias interfaces de audio, así como en las páginas de los proyectos ALSA y FFADO (para dispositivos PCI/USB y Firewire, respectivamente). La decisión final es del usuario, su bolsillo y sus pretensiones, desde luego. Yo uso una Behringher de 20€ que no tiene drivers Windows x64, pero sí tira sobre mi Ubuntu 12.10.

Para acabar con este punto, recomendaros leer detenidamente la documentación disponible sobre JACK (Semicorchux lo explicó muy bien, y los manuales de AvLinux, Ardour y Qtractor se paran bastante en ello). Lógicamente, también hablaré de ello en próximas entradas.

Software

Mi anterior afirmación acerca de la falta de “killer apps” de audio para Linux puede ser incorrecta, ya que váis a encontraros algunas piezas de software sin las que podréis vivir.

Ardour es un DAW completísimo, y acaba de llegar el soporte MIDI en su recién estrenada versión 3. Si este se os hace excesivo tenéis Qtractor que, a pesar de estar en estado beta es muy completo a la par que sencillo. Finalmente, OpenOctave es un prometedor proyecto que quita el hipo a pesar de su juventud.

Para la composición de temas con sintetizadores e instrumentos virtuales, podemos añadir los secuenciadores puramente MIDI como Rosegarden o Muse (este último me ha resultado bastante más sencillo). Si lo que queremos es hacer música electrónica, LMMS puede hacer muchas cosas a pesar de su “inocente” apariencia.

En el terreno del tratamiento de pistas de audio por separado, podríamos hablar del famoso Audacity, pero ahora ha llegado la competencia (no GPL) en forma de OcenAudio, una aplicación con mucho “eye-candy”.

Si sóis músicos de cuerdas y/u os gustan los efectos, Guitarix es un excelente amplificador virtual (y muy jugoso añadiéndole archivos IR) mientras que Rakarrack (mucho más feúcho) tiene unos efectos muy logrados.

A la hora de mezclar parece que no, pero tenemos muchos (y muy buenos) plugins disponibles: hay muchos en formato LADSPA que, aunque no tienen una GUI bonita, ayudan a que nos centremos en nuestro oído. En cambio, los potentes Calf o los Invada son más agradables a la vista.

Para secuenciar baterias sin complicarnos con pistas MIDI (o para hacer sonar estas) tenemos a Hydrogen Drum Machine, la mejor caja de ritmos libre. Proporciona una buena selección de kits de percusión que podéis descargar desde el gestor de bibliotecas del mismo programa (e incluso podéis añadir vuestros propios sonidos).

Para acabar con las aplicaciones de audio, tomaremos nota de las que nos simplificarán el proceso: Cadence o Klaudia del proyecto KxStudio, Ladish para automatizar programas y conexiones, QjackCTL para gestionar JACK desde fuera del host, etc… Habría que añadir los sintetizadores (otro mundo más, pero en el que apenas he asomado el hocico, así que queda para otra entrada).


Trataremos todo esto posteriormente, ya lo creo que sí. Por el momento quedaros con los nombres… Aquí os dejo una mínima lista del software que váis a encontrar disponible en estas distros, queda en vuestras manos escoger los que más os gusten:

  • Estaciones de Audio Digital (DAW): Ardour 3, Qtractor, OpenOctave.
  • Secuenciadores MIDI: Rosegarden, Muse, Linux Multimedia Estudio (LMMS).
  • Editores de audio: Audacity, Ocenaudio.
  • Efectos: Guitarix, Rakarrak.
  • Plugins: Invada, Calf, Caps, LinuxDSP (comerciales), Steve Harris Plugins…
  • Hydrogen Drum Machine.
  • Otros: proyectos KXstudio, Ladish/gladish, QjackCTL, Qsynth, JAMin…
  • Vídeo y modelado 3D: Avidemux, Cinelerra, KdenLive, LiVES, OpenShot, Blender.

Distros

AvLinux 6

http://www.bandshed.net/AVLinux.html

Distro basada en Debian Squeeze con entorno LXDE. Incluye un excelente manual de usuario de 55 páginas, diversos scripts de configuración, archivos IR de simulación de altavoces e incluso un kit propio de batería para Hydrogen. También trae soporte para wine-vst y demos de los plugins LinuxDSP.

A pesar del cartel de “deceased” del proyecto, sería la distro con la que yo partiría en caso de querer usar una estación de trabajo estable y ponerme a trabajar directamente. Ligero y lleno de software, aún lo mantengo en el equipo de pruebas para jugar con los programas de audio cuando “rompo” el portátil. Si no sufrís de “versionitis” puede duraros unos cuantos años.

Kxstudio 12.04.1

http://kxstudio.sourceforge.net/

Última versión LTS de Ubuntu hasta la fecha, con entorno KDE. En versiones de 32 y 64 bits.

Voy a omitir el hecho de que tardó sólo 15 minutos en instalarse desde LiveUSB (pero aquí lo dejo). FalkTK es de los que más repositorios proporciona a las distros multimedia, por algo será. Aparte, KxStudio nos permite probar las herramientas creadas por este proyecto, como los citados Cadence/Klaudia, que facilitan diversas tareas de configuración y ejecución de los programas que solemos usar para grabar o mezclar audio.

Tango Studio 1.2

http://tangostudio.tuxfamily.org/es/tangostudio

Ubuntu 10.04 con Gnome 2.3 (“of course”), en versiones 32 o 64bit. Es una distro basada en las versiones más estables de los programas disponibles para producción multimedia, incluyendo aún más dentro de los repositorios estable e inestable. Su afán y apego por la estabilidad de la 10.04 es tal que incorpora el kernel 2.6.32 de baja latencia, pudiendo instalar desde el repositorio los kernels 3.0.0 o 2.6.33.

Ubuntu Studio

http://ubuntustudio.org/

Ubuntu con entorno gráfico ligero XFCE (de hecho volaba, literalmente, en el equipo dónde la probé). En versiones 12.04 (LTS) y 12.10, de 32 o 64bit. Entre el software incluído por defecto, hay una muy buena recopilación de herramientas libres habituales para la producción multimedia. Puede hacerse corta para algunos, pero está lo mejor de lo mejor (y siempre podéis instalar lo que echéis en falta). Incorpora Audacity 2.0 con todos los extras habilitados y el famoso Ultracoustic Kit (de licencia más bien dudosa) para Hydrogen Drum Machine.

Dream Studio Unity 12.04.2

http://www.dickmacinnis.com/dreamstudio/

Ubuntu con aplicaciones de creación multimedia, en versiones de 32 o 64bit y con .iso especial para Ivy Bridge. Incorpora interfaces personalizadas para Cinelerra o Ardour.

Junto con AvLinux y KxStudio, es de las típicas distros con una enorme cantidad de programas preinstalados.

En resumen… tenemos un Debian/Lxde muy estable y lleno de programas, Ubuntu/KDE y Ubuntu/Unity con infinidad de ellos, mientras por otro lado tenemos un Ubuntu/XFCE con lo justo y un Ubuntu/Gnome2 muy amante de la estabilidad pero algo desfasado. De los proyectos que se encuentran vivos actualmente no hay tanta variedad.Por otra parte, esto es Linux y todo es aplicable a la distro base y el entorno gráfico que más nos gusten, así que dejémonos de perder el rato hablando de fragmentación mientras leemos entradas que no concretan nada como esta y pongámonos a trabajar.
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